"Riojano Basico"

CONOZCA A LOS CHANGOS DEL "RIOJANO BASICO"...

UNA FOTO DURANTE UNA GIRA POR MEXICO, DANDO A CONOCER ESTE NOVEDOSO "IDIOMA" .

Gennaro Diaz y William "Pocholo" Villafañe.

Gustavo Cordera: "Prefiero traicionar a morir"


A días del lanzamiento de su primer disco solista, "Suelto", el líder de la Bersuit habla sin conflictos de la situación interna de la banda y del futuro. Y cuenta cómo quedó su relación con Andrés Calamaro. Además, en exclusiva, cómo es el álbum.


Podemos colgar el disco en Internet?

A mí no me molestaría.



A Radiohead le funcionó bien; a Charly, no. ¿Experimentamos?

En absoluto me molestaría, pero hablá con los de la compañía. Esta transformación mía también va en ese sentido. Si no puedo depositar confianza en un vínculo, prefiero no vincularme. Durante mucho tiempo, sobre todo en la época de La argentinidad al palo, no quería hablar con periodistas porque me aplastaban.



De lo otro que me dijiste, ni una palabra, no te preocupes.

Buenísimo. Sé que la desconfianza trae una energía que paraliza. Es una dominguería de miércoles en Parque Leloir. Cariño, torta y fulbito. Ves alrededor y pensás en la coherencia del anfitrión. Todo funciona como debería (tratándose de un tipo que anda en piyama delante de 30 mil personas). En el estudio/country, propiedad de la Bersuit, Gustavo Cordera se nos viene con su termo y ese porongo interminable, medio litro de agua, seguro. Porque es así, che: no siempre los uruguayos pierden y del otro lado del charco, este Pelado -con asilo en La Paloma- ya podría ser considerado rioplatense.

El discurso viene sampleando entre miserias humanas, energías varias y metáforas vegetales. Nos acordamos que hace dos años y pico, Cordera era un objeto ecológico al que había que imaginar plantando fresnos mientras giraban con el Enterrando la batata tour. Principios de 2007, el rock perdía imagen, la Bersuit era una troupe de música (medio) ambiental y justo cuando estábamos por comprar un bonsai, Keith Richards, guitar sapiens de los Stones, tripeó un vade retro redentor y salió a decir que se había inhalado las cenizas de papá.

"Salta la chispa y ves mierda, seres pútridos, toda una mierda imposible de creer. Mierda, mierda... Una planta, una flor hermosa".



¿Seguís abrazando árboles?

Todas las mañanas me levanto y saludo a las plantas de acá.



¿Y cuál es el que más se deja querer?

La palta es hermosa; hay un cedro divino, una palmera. El otro día un pelotudo que trabaja acá arrancó un floripondio que teníamos en la puerta y me puse loco.

Es rara la situación. De a uno en fondo fuimos invitados a a hablar de la promoción de Suelto, primer disco solista de Cordera. También podríamos estar acá por el recital de Bersuit (hoy en el Luna Park). Se usa. Pero, ¿todo bien con charlar de tu disco y no del show del fin de semana? "Las cosas están ocurriendo simultáneamente y cada persona evalúa su historia a su manera. Ya hace casi 20 años que estoy conduciendo este tren y a pesar de los miedos de cada uno, me han dado confianza. Con las críticas y los enfrentamientos que se dan en los grupos humanos, pero me dieron confianza".

¿Cómo funcionará el tráfico de confianzas en un grupo grande cuando el líder se corta solo? "Ese miedo existe, es saludable. Yo soy mafioso y soy leal, creo en la esquina, en la cofradía. Sin embargo con este disco, y con emprendimientos como el de Juancito (Subirá, Fisura expuesta) siento que se violaron ciertos códigos. Empezamos a tener experiencias con el afuera, con el misterio, con la nada". ¿Se separan? "No hay una intención de separarse ni de ah, miren cómo me va a mí sin ustedes o miren que yo puedo solo porque, de hecho, Osky y Pepe, mis compañeros de Bersuit, trabajaron en el disco. El Condor y Dani también. Son amigos y cómplices y yo les estoy muy agradecido".



¿No te pasa de sentir una responsabilidad social por tus compañeros? El de la batería, por ejemplo, no estará diciendo: "Uy, en dos meses a éste le va bien y yo me quedo sin laburo".

Las bandas se separan porque se cultiva la desconfianza. Y se cultiva el autoengaño. Una forma es esa: Che, loco, si te vas me dejás sin laburo. ¡Andá a laburar hijo de puta! Yo no lo vivo así. No se dio eso en Bersuit y lamentaría que sucediera. ¿Hasta dónde puede llegar la mezquindad y la estupidez?



Vos escribiste en una canción nueva: "Es mejor traicionar que dejarse morir".

Sí, por por supuesto, creo que es mejor traicionar que morir. Pero fue Juan (Subirá) quien me dijo que haga este disco. Yo no me habría permitido nunca nada fuera de la banda. Todos lo hablamos, todos van a tener su disco.



¿Cuántos temas que iban para la Bersuir decidiste llevar a tu disco solista?

Tal vez uno, Almas armadas. Los demás fueron compuestos con otra intención. Si uno se mete en las letras hay un reservorio de canciones de amor. Las del enamora-miento, esa energía que tiene cuando se ilusiona con otro. El enamoramiento es una ilusión que poco tiene que ver con el amor; es justamente su ausencia. Después hay otro grupo de canciones que tiene que ver con la autocompasión tanguera: "No hago otra cosa que pensar en vos", etcétera. Este disco trasciende estos sentimientos y es un viaje desde la posesión a la liberación.

Estaba escuchando el disco y se me ocurría que podías hablar de una sobrenaturalidad relativa ambiente, de una minita o de un futuro ex grupo.

Lo que me ocurre, me ocurre en mil direcciones. Desde hace un año, antes de subir a un escenario, siempre miro a mis compañeros y les digo: "Los quiero un montón"

HEAVEN & HELL EN EL LUNA PARK


Ante 8.000 personas los ex Black Sabbath presentaron un nuevo disco con un concierto breve, pero contundente.

Una magistral lección de historia en clave metal. Así vivieron la presentación de Heaven & Hell las 8.000 personas que llenaron el jueves el Luna Park. El grupo, que arrancó su show puntualmente a las 21, retoma la esencia datada en 1980 de Black Sabbath, aunque hoy con más arrugas y experiencia. Casi 30 años atrás, Ronnie James Dio reemplazaba a un conflictuado Ozzy Osbourne y grababa tres álbumes con la banda insignia del género pesado: Heaven and

Hell, Mob Rules y Dehumanizer.

Hoy, el póker Dio-Iommi-Butler-Appice interpreta temas de esas obras sumándole su último disco en estudio: The Devil You Know, editado hace semanas. La reciente salida del álbum, con el desconocimiento obvio de los temas, quebraba el clima de furor que desplegaron temas de Black Sabbath de la "era Dio" como Mob rules, I, Time Machine y Falling Off the Edge of the World.

La ambientación del show fue austera pero demostraba pura identidad heavy. Por un lado, un telón de fondo simulaba una pared de hierro remachada, y por otro, una cortina de cadenas por detrás del estático bajista Geezer Butler y el imperturbable Tony Iommi, que sintetizan a Heaven & Hell como metáfora metalúrgica.

El show se lo robó el carisma de su pequeño (en estatura) gran cantante: Ronnie James Dio, responsable de popularizar los clásicos cuernitos. Con una voz que no acusa el paso de los años y una sonrisa permanente, el "duende del heavy metal" se daba el lujo de estrecharle la mano a los fans apretujados en la valla. Y sin dejar de cantar. ¡Unico!

Un gran solo de batería de Vinny Appice, con partes de su instrumento ubicados en posición vertical y elevados a los costados, daba más potencia a un show que pasaba de la emoción de Children of the Sea a la fuerza de Bible Black.

El mítico Iommi, con su eterno sobretodo negro y cruz dorada en el pecho, distorsionaba el comienzo de Die Young con un gran solo de guitarra que demostró porqué el violero, al cual le faltan las primeras falanges de dos dedos de su mano derecha, es la génesis misma del metal.

Párrafo aparte para el tema que da nombre al grupo. En casi quince minutos, Heaven and Hell resumió oscuridad y potencia musical con efectos visuales. Por sobre el escenario dos sistemas de luces, similares en forma a tubos fluorescentes, descendían y formaban sobre los músicos una cúspide lumínica alternada en celeste y rojo en clara referencia al combo cielo-infierno.

Para el final, Neon Nights, canción pegadiza si las hay: aportó pogo y emoción a esta hora y veinte de show. Dicen que de lo bueno, poco. Así fue con Heaven & Hell.

Los Piojos se despiden en River


El show estaba previsto para el 14 en el Club Ciudad, pero la "gran demanda de entradas" extendió la fecha al 30 y requirió un lugar más grande.


La demanda de entradas para el show despedida de Los Piojos fue tal, que la banda se vio obligada a cambiar de sede y de fecha y, en lugar de realizarse el 14 de mayo en el Club Ciudad como estaba previsto, se realizará el 30 en el estadio de River Plate.

“La gran demanda de entradas” para el recital habría sido el motor principal en los cambios de planes, según informó la prensa del grupo que, en dicho espectáculo, pondrá punto final a su trayectoria.

En un comunicado de prensa, la popular banda de rock liderada por Andrés Ciro Martínez informó que las localidades adquiridas para asistir al show del Club Ciudad son válidas para el sector campo del Monumental.

"De esta manera, Los Piojos y los piojosos podrán vivir un ritual sin que nadie quede afuera, teniendo en cuenta que este será el último show previo al parate que la banda anunció la semana pasada mediante una carta abierta publicada en su sitio oficial en internet", explicó el conjunto en dicho escrito.

Esta separación virtual está determinada por el "intenso desgaste después de 20 años de convivencia", señalaron los músicos en una carta difundida a los medios, en la que también aclararon que "Los Piojos no se separan, pero tampoco saben cuando volverán a reunirse".